martes, 12 de julio de 2011

TALLERES II: EL GAS

Soy el gas que sale detrás de tus piernas, ese que huele feo, que a veces no huele. Ese que suena como una sirena estrepitosa. Soy el que  no  suena  y no huele, el que no suena pero intoxica el ambiente, el que sale en el peor momento, el que avisa que ahí viene el tren de mierda ese que daña los momentos de pasión y lujuria.
Soy el pedo del rey y del pobre, soy el pedo del loco que se ríe de mí y del que no me ve y sale buscándome. Soy el terrorista de las clases, soy el tumba aviones, la trompeta andante. Hay tantos nombres para mí: la metralleta tóxica, la bomba atómica, flatulencia, ventosidad, el huracán del mal olor, entre otras   tantas formas de salir. Hay   tantas sorpresas conmigo: salgo después de una comida condimentada, pero soy un simple gas,  un simple olor un simple sonido que sale de tus glúteos  y que suena hasta chistoso a veces. No sólo por ser el pedo del rey soy un gas noble o por ser el pedo de niño soy un gas infante. No  le hago mal a nadie, antes soy un suspiro  pero  con mal aliento, suspiro que no sale por  tu boca sino  por tu parte posterior.  En sí solo soy el estornudo de tu trasero…  
 Por David Ríos. 

martes, 5 de julio de 2011

TALLERES I: LA COTIDIANIDAD DE LA BESTIA

Ilustración y texto de Juan Pablo Cartagena, joven integrante del taller literario de la Biblioteca Municipal:

Pues ahí estaba yo, sentando con el corazón que latía rápidamente y sin aire en los pulmones. Entonces pensé: "hoy será el día, hoy le hablaré". Pero mientras ella se acercaba, por mi mente pasaron infinidad de pensamientos: "¿Me prestará atención? ¿Qué pensarán los demás? Y el más atemorizante fue: "¿Y si me dice que no?"

Ese miedo que tanto tengo al rechazo, ese mismo miedo que me impedía decirles a mis amigos que realmente los considero mis amigos y no simples conocidos; ese mismo miedo que me impedía decirle a mi familia que ya he probado la droga; ese miedo que tantas barreras me ha puesto. Así que me dije a mí mismo: "No me importa si me rechaza, mejor saber y haber fallado, que no saber ni haber intentado". Me levanté y apresuré el paso, y puse la mirada fija en ella. Cada vez se acercaba más y más, y cuando estuvo justo en frente todo mi coraje se fue al suelo y vi como se alejaba indiferentemente de mí.

De un poeta Wayuu

Vito Apüshana es un poeta Wayuu. Tomado de su libro "En las hondonadas maternas de la piel", se quiere destacar con él, con sólo tres de sus poemas cómo la poesía no es privativa de una cultura en específica.
Desde las lenguas nativas y ancestrasles ya alumbra esa milagrosa cristalización de la palabra, sin nada que envidiar en pensamiento y belleza, a las voces de otras latitudes culturales:





PASTORES

Somos pastores

Somos los hombres que viven en el mundo de las sendas.

Nosotros, también, apacentamos,

también regresamos a un redil…y nos amamantan.

Y somos leche del sueño, carne de la fiesta…sangre del adiós.

Aquí, en nuestro entorno,

la vida nos pastorea.



DANZA Y NACIMIENTO.

Desde lo invisible alguien sueña con la danza...

y los movimientos de todos los seres existentes

visitan los pies de mi hermanita recién nacida.


El círculo del baile no cesa.




Las venas del sol y de la noche
Bebemos el jugo de maíz y
sentimos la sangre del sol en las venas
y el sudor de la luna en la piel.

Nuestra sed la calma
lo sagrado.